La misión y el fundamento de Jesús en su ministerio terrenal fue el servir y darse por entero a los demás. En una ocasión él mismo dijo: "Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos", Marcos 10:45. Hay muchos que no han tenido la oportunidad de experimentar el gozo que da el servir. "Familia Feliz" es un horfanato y escuela. Está localizado cerca de la comunidad de Rurrenabaque, Bolivia. Nuestra misión es proveer soporte emocional, psicólogo y espiritual, en un ambiente familiar para ayudar a que los niños crezcan físicamente y en valores cristianos, así como también desarrollen todo su potencial. Familia Feliz, me ha dado la oportunidad de poder experimentar el gozo de servir como misionero por un año y mi vida nunca más será igual. El poder ver rostros ilumindados de felicidad al recibir una mano de ayuda y ver como pequeñas vidas son transformadas, no tiene precio. Pero en esta ocasión quiero compartir con ustedes la alegría que juntos con los chicos del hogar y algunos otros misioneros voluntarios hemos experimentado, al apoyar a un grupo en una iglesia llamada "Nueva Esperanza". Ellos son un grupo de hermanos maravillosos, cada vez que tenemos la oportunidad disfrutamos al máximo alabar a Dios junto a ellos, transmiten su amor, fervor, y salimos llenos del Espíritu de Dios cada vez que vamos a su templo; todo esto pesar de todas las limitaciones materiales y físicas que tienen. Es increíble ver tanto gozo y amor fraternal cuando te das cuenta de que sólo tienen el techo sostenido por varias débiles columnas. No tiene piso, solo ésta cubierto por barro; y por esa causa muchas véces no podemos adorar cuando llueve. Pero a pesar de eso ellos no dejan de arrodillarse en el barro porque ellos entienden que Dios merece toda la reverencia, gloria, honra y adoración. Yo personalmente aprendí una gran lección en medio de un culto que tocó mi corazón y me impactó. Todo esto justo en el momento de la oración. Yo, cuando fuí iba vestido con unos pantalones blancos; al momento de la oración, pensé que al estar el piso enlodado, hecho todo fango, todos iban a permanecer en pié, sería lo más lógico. Y para mi sorpresa fue una lección tan grande par a mí ver a todos los hermanos, uno por uno, grandes y pequeños, sin importar el fango, arrodillarse para elevar una oración a nuestro Dios. En ese momento vi mis pantalones blancos y miré el piso e inmediatamente supe lo que debía hacer: postrarme en actitud de oración. Hay muchos que hoy pueden adorar en lugares cómodos, mientra que otros caresen de lo más simple para rendir ofrendas de alabanzas a Dios, Familia Feliz seguirá apoyando este maravilloso grupo, pues de lo que Dios nos ha dado, de eso compartimos, nuestros talentos, el poder colaborar con ellos en lo que podamos dar, que aunque no sea oro ni plata pero sí nuestras manos ayudadoras. Hay mucho que se puede hacer, sus oraciones cuentan para que Dios pueda proveer y ellos puedan terminar su templo y seguir ofreciendo su adoracion al Rey de Reyes y Señor de Señores. Por:Jonatan Cabrera.
domingo, 29 de junio de 2014
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